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Mujeres inspiradoras: Úrsula Díaz

El sueño de llegar al techo del mundo, Everest

Úrsula Díaz nació en Capital Federal, el 26 de marzo de 1981, y a los pocos meses la recibió la ciudad de Belén, en la provincia de Catamarca, donde creció en el seno de una familia humilde y trabajadora, junto a su padre, su madre y sus tres hermanos:  Matías, Victoria y Elías.

Con solo 13 años perdió a su madre en un accidente automovilístico, y fue sin dudas el momento más duro que le tocó atravesar a su corta edad, un hecho que calaría tan hondo que pondría de manifiesto en Úrsula un temperamento fuerte y decidido, ¡pero no menos sensible!

Sus estudios primarios y secundarios transcurrieron en su amada Belén, mientras que el profesorado de educación física lo cursó en Catamarca capital. Hoy se desempeña como guía baqueana en la zona de Los Seismiles y hace salidas a las sierras de Ambato y Ancasti.

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Cumbre Volcán Ojos del Salado 6894. El volcán más alto del mundo.

Sus expediciones y experiencias en las alturas la fueron introduciendo en la actividad de montaña, al punto de encontrar en ella un estilo de vida. En el año 2008 participó en Londres de la (WTW market) Feria Internacional de Turismo promocionando Los Seismiles, donde conoció a un fotógrafo que le obsequió una imagen del Everest, retrato que colgó en su casa y a la que miraba todos los días. En el año 2011 fue declarada Embajadora de Los Seismiles por el gobierno de la provincia de Catamarca, y ya se deslizaba en su mente la idea de poder ascender al techo del mundo; aunque lejos, aunque distante, del otro lado del océano, en su tierra del Poncho y la grapa, Everest no dejaba de ser un sueño, un sueño ambicioso, como los sueños de quienes tienen ese deseo por la trasformación y la concreción de proyectos.

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Un sueño de 63000 dólares que solo podía realizarse con la convicción de que no existen imposibles si tu mente y tu corazón son tan fuertes y grandes como la cima del mundo; la separaban 17,335 km, y desde la base, 8448 mt de altura. A los 32 años, Úrsula decidió llegar a él, así lo sintió el 5 de septiembre del año 2012 cuando entró a su casa, miró la foto que aquel viejo fotógrafo inglés le había regalado, y dijo: “Llegó la hora de encontrarnos”.

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Su entrenamiento empezó el 5 de septiembre del 2012 a las 8 pm cávala, o destino, sus movimientos estaban cronometrados al número 8, y así lo hizo, todos los días hasta el 10 de marzo del 2013, su carrera de 8448 metros la esperaba todas las tardes.

Vendió rifas, nueces, guiaba en alta montaña, recibió ayuda de amigos, de la familia, sponsors y del gobierno provincial. Recaudó los 63 mil dólares, pero le faltaban 12 mil pesos. Hoy, a la distancia, recuerda con mucha emoción las palabras de su hermano: “Te presto el dinero que te falta con una sola condición, que vuelvas, con cumbre o sin ella te pido que vuelvas”. Fue allí donde pudo dimensionar a lo que se estaba exponiendo, donde supo que su familia era el pilar más importante para seguir adelante con su sueño.

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Salió de Catamarca el 21 de marzo del 2013, con su mochila cargada de sueños, y objetos a los que se aferraría para darse fuerza. Llevó consigo lo más importante: el amor de su gente, los buenos consejos, la solidaridad de quienes la ayudaron, un mate, dos bombillas, 1 kilo de yerba, la bandera argentina, 250 dólares y todos los NO que recibió cada vez que presentaba su proyecto.

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Su avión partió de Argentina el 24 de marzo rumbo a París, allí la esperaba Guillaume, un amigo francés que la ayudó a comprar el equipo que le faltaba. De París partió a Katar y de allí a Katmandú, para finalmente llegar a Nepal, al aeropuerto de Lukla, el más alto y peligroso del mundo. Los días 30 y 31 de marzo fueron de chequeo de documentación y conocer a sus compañeros de expedición, en Pangboche recibió su primera bendición de un Lama.

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Después de la cena del 1° de abril, en la madrugada del día 2, abrazada al pabellón nacional, cantó nuestro Himno, frente a los sherpas, antes de iniciar lacaminata de 8 días hacia el Campo Base del Everest. Arrancaba así el camino de 68 días que la llevarían a la cima. En el campo base se encuentran cientos de personas,   científicos, investigadores, turistas, montañistas, y hasta actores.

En el camino descubrió los paisajes más bellos de Nepal, cruzando por incontables puentes colgantes, atravesando una ruta que une aldeas, donde Úrsula y toda su expedición pasaban las noches. Además de los expedicionarios extranjeros el grupo estaba compuesto de porters, que trasladan los equipajes, con el apoyo de Yack y los animales, más los sherpas (una casta muy especial de lugareños) que acompañan a los montañistas hasta el techo del mundo, una especie de superhombres con incontables cumbres en el Everest.  

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El pueblo Sherpa ha ayudado al mundo desde 1.922 a ascender el monte Everest

La primera misión antes de hacer cumbre, es llegar hasta el Campo 3, a 7200 metros de altura, y volver, es un requisito implícito y el primer gran obstáculo es el cruce de la cascada del Khumbu, un glaciar de 3000 metros con una superficie caótica repleta de profundas grietas, luego de esta etapa los montañistas vuelven al Campo Base para renovar el aire y esperar la ventana del buen tiempo que les permitirá llegar a la cumbre.   

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La expedición se inició con 123 personas separadas por grupo, el de Úrsula estaba compuesto por 25 personas provenientes de diferentes lugares: Francia, Bulgaria, Corea, Singapur, India entre otros, y como en toda expedición, fue afianzando vínculos. Los días trascurrían entre ascenso y camaradería, hacían juegos, hablaban sobre la vida, se hizo amiga de unas hermanas  gemelas de la India con quienes compartía el campamento; si había un cumpleaños, improvisaban algo para festejar, se reunían en distintas tiendas para darse calor y jugar a las cartas, estaban pendientes del enchufe para conectar la cámara y/o el equipo para escuchar música. Su alimentación se basaba en arroz, huevo, miel, chapati (tortilla especie de pan), dalvat, legumbres hervidas y sopas. Tenía miedo a enfermar y no poder cumplir su misión, motivo por el cual no comió carne en toda la expedición. El 14 de abril fue el cumpleaños de GIANIC, ese día les enseñó a hacer dulce de leche a los sherpa, al no haber torta, festejaron con panqueques.

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En las noches, con sus ojos fijos en la puerta de la tienda, contaba uno a uno los dientes del cierre para dormir, debía ahorrar energía,  escuchaba a Charly o Calamaro que la acercaban a su gente,  pensaba en los ascensos que había hecho, en los momentos lindos compartidos en familia; mujer de una profunda fe, le rezaba a la virgen del Valle y  pedía que no la dejara caer en sentido emocional y literal, y cuando se dormía podía soñar. Pero también hubo momentos tristes, como el día que Ankur decidió marcharse, cuando Greg abandonó la expedición, cuando unos montañistas muy reconocidos tuvieron una pelea por ver quién era mejor, pero el momento más difícil fue ver a las personas que perdían  la vida atrás de un sueño. “Ese es el momento límite, y a ese momento también hay que hacerle frente”, comentó Úrsula.

El 12 de mayo fue un día muy especial para ella, ese día quería subir pero le sugirieron no hacerlo, esperaba paciente la ventana del buen tiempo, sabía que la decisión que tomara era la que le daría el ok para llegar a la cumbre, debía tener la paciencia y la entereza suficiente para saber en qué momento iniciar el ascenso. La estadística dice que cada diez ascensos hay una muerte, y el equipo de Úrsula no fue la excepción; el grupo lamentó la caída de un norcoreano en el descenso después de hacer cumbre, gran cantidad de escaladores suben por un estrecho camino con precipicios de ambos lados, con una sola cuerda que los ata a la vida, y con esa misma cuerda se cruzan con quienes están descendiendo. Muchos no superan esa prueba extrema, y quedan allí, en la base de la montaña por la que dieron su vida.

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El 14 de mayo se inicia el ascenso a la cumbre,sabiendo que el 75% es cabeza, temple y el resto es muscular, luego de una breve escala en el campo 1 Úrsula y sus sherpas: Dawa y Migma, llegan al campo 2, y una fuerte nevada le darían la bienvenida. A las 7 de la mañana del 15 de mayo, Úrsula y un grupo de 10 personas partieron hacia el campo 3, a 7200 mt de altura, y llegaron en un par de horas; a las 6 de la mañana del 17 de mayo, el grupo de Úrsula  partió al campo 4 donde llegarían a las 16 horas, y para sorpresa del grupo, las carpas las había llevado el viento, debieron armarlas  ellos mismos para descansar hasta las 20:40, hora que Úrsula salió del campo 4 rumbo a la cumbre. El frío se adueñaba del cuerpo, y a pesar de querer hacer cumbre a todo  pulmón, debió usar oxígeno a los 8400 metros.

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El escalón Hilary era el último obstáculo para llegar a la cima, en la zona de la muerte, Úrsula temblaba del frío, y los primeros rayos del sol le hicieron ver que caminaba sobre el lomo del gigante que la conducía hacia la cima, para sortear ese obstáculo, sus pasos debían ser precisos y lo fueron! Cuando llegó a la cima pudo ver entre lágrimas, que hacia el horizonte todo es mágico y la inmensidad se hace eterna; pero en la profundidad, todo es tenebroso, y en ese momento en su cabeza se presentaban las caras de todo los NO que había llevado en su mochila, sintió miedo, mucho miedo, pero recordó ese sueño donde se vio en la cumbre, y  agarrada a la cuerda de la vida, como quien se agarra al cordón umbilical, logró hacer cima el 18 de mayo. En la cima, escuchó una voz que le decía: “Ursu vos podes!” y en un abrazo mágico y fraternal, logró ese encuentro espiritual con la vida que le permitió sanar esa herida de las ausencias físicas, y allí parada en la cima, comprobó que las personas que amamos nunca se van, se  mantienen vivas por su espíritu.

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Úrsula Díaz es la primera mujer catamarqueña por adopción, y la segunda mujer argentina en hacer cumbre en el Everest.

Gracias Ursu por ese espíritu salvaje y soñador que trascendió fronteras, que con esta mágica historia inspira a un montón de mujeres a aferrarnos al amor y a la vida.

Creo fervientemente en las almas inspiradoras, en aquellas que llegan a tu vida a enseñarnos algo, gracias!

Elizabeth Bocca
Técnico y Guía superior de Turismo

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2 comentarios

  1. Que maravillosa e inspiradora historia!!!!
    Gracias Elizabeth por estos relatos que -ademas de permitirnos aprender- nos motivan a seguir hacia la cumbre que nos hemos

  2. Elizabeth Tu relato es tan conmovedor como sentirlo del corazòn de la propia Ursula. Gracias por haber elegido a este ejmplo de mujer, de fuerza, de conviccion, de garras. Ejemplo de SER que hace palpitar Catamarca, entre zambas y cuecas. Te saludo desde bs as . Marta

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