ActualidadSociedadVilla Carlos Paz

La Casa de la Mujer y La Familia de Villa Carlos Paz cuestionada por sospecha de irregularidades

Nota impresa en edición 001 – Sábado 6 de abril de 2019

Denuncias y cuestionamientos desde diferentes sectores sociales ponen en tela de juicio el adecuado funcionamiento de La Casa de la Mujer de la ciudad, organismo creado por el municipio para la asistencia y contención de las víctimas de violencia de género de Villa Carlos Paz y alrededores.

La Casa de la Mujer y de la Familia abrió sus puertas en el 2015, la misma está ubicada en José Ingenieros 396. Su propósito era generar un espacio de contención para aquellas mujeres que necesitaran hacer frente a diversas problemáticas sociales, sobre todo, las vinculadas a la violencia de género. En ese momento, quien se desempeñaba como directora de Desarrollo Social y Educación del municipio Alejandra Roldán, había informado a la prensa local sobre la nueva entidad: “Este lugar cuenta con el equipo de prevención que intervendrá ante situaciones de violencia familiar que hace muchos años se está capacitando en la Provincia para implementar correctamente las políticas públicas pertinentes. Tramitamos los botones antipánicos, trabajamos con las becas Nueva Vida y con Tribunales. También va a funcionar en La Casa la Agencia de Empleo, que suma mucha importancia al lugar”.

                En los inicios institucionales de La Casa de La Mujer, María Teresa Solohaga desempeñó su papel como asesora y como integrante del equipo técnico y referente en la materia.

                En declaraciones  también a medios, la funcionaria informó que en el 2015 llegaban a La Casa al menos 4 consultas de violencia de género al día. El 12 de julio de 2015 habría declarado al medio La Jornada: “Hay casos atendidos y resueltos y trabajamos en coordinación con los Tribunales. Desde allí se nos demandan tareas específicas. Los asistentes sociales y psicólogos contestan oficios. Coordinamos también con la Dirección de Violencia Familiar de la Provincia de Córdoba, a través del programa Nueva Vida, que es un programa de becas que ayuda a las víctimas a resolver necesidades momentáneas. En este momento el programa tiene doce beneficiarias”.

                En poco tiempo, la Contadora Silvia Reynoso fue nombrada como Coordinadora de la Casa de la Mujer, actividad que realiza hasta la actualidad. A medida que fue transcurriendo el tiempo en el ejercicio de su función, su labor institucional fue recibiendo cuestionamientos provenientes de diferentes ámbitos.

                Los más visibles son los de la organización local Ni una menos Carlos Paz y el de la extrabajadora de La Casa de la Mujer, Brenda Lolich, licenciada en Psicología, quien atendía directamente a las víctimas de violencia de género en La Casa, brindándoles asistencia psicológica.

Procedimientos institucionales

                En enero del 2018 Reynoso contó a los medios que La Casa de la Mujer brindaba asistencia profesional y contención a alrededor de 50 mujeres por mes, víctimas de la violencia de género, quienes iniciaban dentro de la institución, lo que su equipo profesional llamaba un proceso de sanación para cambiar sus vidas.

                Hasta la fecha, no circulaban cuestionamientos públicos de relevancia respecto a las actividades desarrolladas en La Casa de la Mujer. No obstante, en marzo del mismo año, semanas antes del 8 de marzo, fecha en que se conmemora el Día Internacional de la Mujer, la Coordinadora anunció a los medios de comunicación locales que La Casa de la Mujer no  adhería al Paro Internacional de la Mujer que se celebraría en distintas partes del mundo.

                Recordemos que diferentes organizaciones sociales, nacionales y provinciales referentes en promoción de los derechos de las mujeres, como el colectivo Ni una menos, celebraban la idea de “parar en el trabajo doméstico y los cuidados de la casa, el trabajo remunerado y los estudios y el consumo, para dar cuenta del rol fundamental de la mujer en su Día Internacional”.

                La propuesta de La Casa de la Mujer fue, en palabras de Reynoso: “Vamos a hacer el Primer Festival por la Paz de Género, la idea es que quien asista, colabore con un alimento no perecedero. Vamos a hacer tortas fritas para invitar a todos los presentes y vamos a hacer reflexiones sobre la mujer y sus derechos durante toda la jornada, a medida que vayan transcurriendo los espectáculos musicales”.

                Dicha postura institucional fue puesta en tela de juicio por algunos medios locales y Reynoso tuvo sus primeros cruces de descontento con la prensa a raíz de sus propias declaraciones.

                En el mes de mayo del 2018, representantes del colectivo Ni Una Menos Carlos Paz presentaron  ante el Concejo de Representantes de la ciudad un pedido de informe a través del cual se requería se hiciera público el estado de situación de la Casa de la Mujer y la Familia.

                La denuncia consistía en un posible funcionamiento inadecuado y poco transparente de la institución, la cual, según el punto de vista del colectivo, “no estaba cumpliendo el rol que correspondía a la entidad”. A su vez, Ni una menos apuntó a la coordinadora Silvia Reynoso manifestando estar en contra de que ella ocupara tal cargo, por no encontrarse lo suficientemente capacitada. “No es una cuestión personal, se trata del conocimiento para llevar a cabo la tarea”, aclaró en conferencia de prensa.

Por otro lado, Florencia Santillán, integrante del colectivo había destacado a Carlos Paz Vivo que: “El pedido de informe era para conocer cuál es el estado actual de Casa de la Mujer, la ejecución del presupuesto, la situación contractual de los trabajadores ya que hacía poco se había despedido a dos de ellos, entre otras cuestiones”.

                En lo que respecta a la Declaración de Emergencia por Violencia de Género por parte del Concejo de Representantes de la ciudad anunciada el 2 de marzo del 2017 en el Boletín Especial, Santillán opinó: “La emergencia no fue más que un saludo a la bandera y un lavado de cara de parte de avilesismo y compañía”.

                Cabe recordar que dicha declaración en todo el territorio del Municipio de Villa Carlos Paz, se consideró de interés público y prioridad de gobierno. “La presente ordenanza es de orden público y tiene por objeto la prevención, asistencia inmediata y promoción de los derechos, ante todo tipo de violencia de género en el ámbito público y privado en toda la ciudad”, expresaba el documento escrito que hoy por hoy puede encontrarse en la Web.

                Y cual además afirmaba: “El Departamento Ejecutivo Municipal a través del Área de Políticas de Género – Casa de la Mujer y la Familia, arbitrará y dará prioridad a todos los mecanismos disponibles y a disponer, para enfrentar esta grave situación con políticas públicas municipales que aborden la problemática de manera integral, con un grupo profesional idóneo, dando respuestas inmediatas, para que las victimas puedan denunciar, ser albergadas en residencias o alojamientos para víctimas de violencia de género, tener contención psicológica, recibir asesoramiento y acompañamiento jurídico para la denuncia, obtener un subsidio en los casos que el informe socioeconómico lo indique, recibir asesoramiento para reinserción laboral y garantías y facilidades para el acceso a la salud, vivienda y educación para las víctimas y sus hijos o hijas”.

                Respecto al Pedido de informe presentado por Ni una menos Carlos Paz y las declaraciones de la organización, la coordinadora Silvia Reynoso, se excusó de contestar las críticas.

Denuncia de Brenda Lolich

                Luego de que el colectivo Ni una menos Carlos Paz denunciara públicamente que la atención de las mujeres víctimas de violencia de género en la ciudad estaba en problemas, Brenda Lolich, extrabajadora de La Casa de La Mujer, licenciada en Psicología, aseguró a este medio haber sido desvinculada el mes de mayo de 2018 injustamente por la coordinadora de La Casa, Silvia Reynoso. “Fue sin motivos justos, y porque mi compañera y yo le dijimos no a toda la corrupción que vimos”, descargó.

                En entrevista exclusiva, Lolich, tras haber sido despedida sin previo aviso, contó todo lo vivido meses antes de la desvinculación laboral con La Casa de la Mujer. Los motivos por los cuales la misma no salió a la luz en su momento, están relacionados a la ausencia de un medio disponible, en el que fuera posible su publicación, por diferentes motivos.

                Lolich dio a conocer las vivencias acontecidas en el lapso del tiempo comprendido entre abril de 2017 hasta mayo de 2018, como parte del equipo técnico de Violencia Familiar y de género de La Casa de la Mujer y la Familia de Villa Carlos Paz.

                El organigrama institucional de La Casa de la Mujer por aquel entonces se componía de la Coordinadora de la Casa de la Mujer Silvia Reynoso, que también se desempeñaba como presidenta del Consejo Asesor en Políticas de Género; una recepcionista, Liliana Laciar; una abogada que asesoraba de forma gratuita, doctora Sandra Ardini; la licenciada en Trabajo Social Luciana Gulio con quien Brenda trabajaba como psicóloga, formando parte del equipo técnico de Violencia Familiar y de Género de la Casa de la Mujer y la Familia. Todo bajo la Dirección de Desarrollo Social a cargo de la doctora Isabel Schoj, dependiente de la Municipalidad de Villa Carlos Paz.

-¿Cómo estás en este momento después de la desvinculación?

                -Tengo una sensación de injusticia e impotencia, un sabor amargo por las mujeres víctimas de violencia de género que se trataban con nosotras y que quedaron sin un pase progresivo a otras profesionales.

¿Cómo fue el proceso, en qué radica esa injusticia a la que te referís?

                -Con mi compañera de trabajo Luciana Gulio, fuimos desvinculadas a través de un telegrama de despido que hacía uso del artículo Nº 4 de nuestro contrato de trabajo como monotributistas. Esto permitía que nos pudieran despedir de la entidad sin mediar motivo alguno y sin indemnización, y así fue.

¿Cómo procedieron ante la noticia?, ¿trataron de recuperar su fuente laboral?

                -La noticia nos cayó como un baldazo de agua fría porque si bien teníamos diferencias notables con la Coordinadora, jamás pensamos este desenlace. Nosotras hacíamos bien nuestro trabajo. Con mi compañera atendíamos todos los meses a 60 nuevas víctimas de violencia de género, y éramos las únicas profesionales capacitadas para hacerlo. Tras dejarnos sin trabajo, todo lo que veníamos haciendo con las mujeres, trabajo psicológico y social, quedó interrumpido.

¿Cuáles fueron los motivos reales del despido?, ¿qué les dijeron?

                -El motivo manifiesto del despido, tanto mío como de mi compañera, residía en que nosotras atendimos a un niño que era el sospechoso de abuso en un caso público, en el que estaba involucrada una institución muy importante de la ciudad como lo es la Escuela Carlos N. Paz, pero que era un familiar de una de las chicas del equipo de La Casa de la Mujer. Reynoso nos dijo que era por la forma de proceder ante ese conflicto de público conocimiento. Fue la excusa perfecta, pero el motivo real, latente del despido, era que nosotras siempre dijimos “no” a las invitaciones constantes desde La Casa, a corromper nuestra profesión y deontología.

                Es decir, brindamos asesoramiento al niño víctima de una denuncia injusta y a su madre, -dado que quedó aclarado por los peritos que el chico denunciado era inocente- y al hacerlo, según Reynoso, no nos importó que fuera pariente de una de nosotras.

                A mí eso me parece una aberración, primero, porque con mi compañera Luciana éramos las únicas profesionales capacitadas del ámbito público para asistir a los hijos y padres involucrados en el caso, ya que no podían pagar asesoramiento o tratamiento privado.

                Por otro lado, contábamos con un equipo técnico que nos controlaba y supervisaba. Ese asesoramiento debía llevarse a cabo, no tuvimos otra alternativa.

La denuncia del supuesto abuso entre niños sucedido en la Escuela Carlos N. Paz fue en el mes de abril de 2018…

                -Sí. Una situación muy difícil. Un caso mediático por una acusación de abuso sexual en la Escuela Carlos Paz, donde participaban supuestamente niños de cuarto y quinto grado. Reynoso nos solicitaba que le informemos cada vez que una institución estaba involucrada en una consulta, ya que dependiendo del posicionamiento político de la misma, era autorizada o no nuestra intervención.

                Lo particular de este caso, como te dije, es que estaba involucrado como acusado el sobrino de una de las integrantes del equipo técnico, por lo cual, su madre asistió a la Casa de la Mujer con el niño los días 16 y 19 de abril con el fin de asesorarse y solicitar intervención. Su hijo había sido altamente vulnerado en esa escuela y en el ámbito social de la ciudad.

                La institución escolar no solo omitió hacer lo correcto mediante un abordaje anti pedagógico del caso, sino que omitió cuidados dejando de lado la protección de la integridad física y psíquica del niño y la familia afectada, incluso tampoco propició las intervenciones profesionales adecuadas. La repercusión de las amenazas y dichos violentos al niño fueron destructivos para la familia en cuestión. Motivo por el cual el 19 de abril hicimos entrega de un informe que dejaba constancia de lo relatado por la madre y el niño, como así también de una descripción de los acontecimientos de público conocimiento, debido a que los medios de comunicación intervinieron de modo masivo e invasivo. A causa del manejo antipedagógico, la directora de la institución, fue destituida del puesto.

¿En qué otras cuestiones discrepaban con Reynoso?

                -El mayor desacuerdo comenzó cuando nos informó que a partir de una fecha determinada sería ella la que entregaría los subsidios que venían del Polo de la Mujer dependiente del gobierno de la Provincia. Los subsidios “Nuevo Rumbo” y “Nueva Vida” para las víctimas de violencia de género de Carlos Paz. Nos dijo que los iba a entregar ella para pedirles a las mujeres personalmente que voten a Alejandra Roldán el próximo año, cuando se tuviera que votar para Intendente. Ella quiere que Roldán suceda a Avilés. Tengo pruebas de lo que digo.

¿En qué consisten esas pruebas?

                -Son mensajes de WhatsApp que en su momento intercambiamos, que todavía guardo y no tengo problemas en leer alguno.

                Brenda Lolich tomó su celular personal que se encontraba arriba de una mesa y mostró el mensaje de Whatsapp que le había enviado Silvia Reynoso, con lo cual permitió que se corrobore lo que estaba diciendo. Después leyó el mensaje en voz alta: “Estas boludas son capaces de votar al candidato de la UCR, pero por el momento sólo las quiero conocer a cada una”.

                Esa es una de las respuestas que me dio Reynoso, cuando le pregunté por qué ahora iba a otorgar ella misma los subsidios a las mujeres víctimas de violencia de género, cuando era algo que hacíamos nosotras.

¿Hubo algún otro desacuerdo importante?

                -Otro momento fuerte en el que hubo gran desacuerdo fue cuando una trabajadora de Municipalidad vino y nos contó que sospechaba que su hija era abusada por su padrastro, debido a que tenía pesadillas con él, y su comportamiento presentaba conductas que provocaban una fuerte sospecha de abuso.

                Resulta que la mujer se arrepintió, quiso volver atrás en sus dichos y demás, pero yo, como profesional, actué como mi deontología y mi profesión me lo indican e hice la denuncia pertinente. Luego de eso, si bien Silvia Reynoso había avalado mi accionar desde un principio, después de recibir ella una llamada de atención desde arriba, -porque supuestamente la cámara Gesell había dado como resultado que la niña no había sido abusada-, me pidió que entregara la historia clínica del caso para demostrar que yo había tenido pruebas para denunciar.

                Sin embargo no accedí a su pedido porque la historia clínica es un documento inviolable, salvo en casos extremos.

Uno de los puntos que se cuestionan sobre el funcionamiento de La Casa de la Mujer son los talleres, o el tipo de talleres que allí se brindan ¿En qué medida contribuyen a la vida de la mujer en situación de vulnerabilidad, violencia?

-Sí, se hacen talleres de costura, peluquería, teatro, maquillaje, tejido, aerobox y legislación sobre los derechos de la mujer, este último dictado por la contadora Reynoso. Estos talleres han sido un obstáculo de trabajo ya que los ambientes no son espaciosos en demasía, por lo tanto no eran propicios, además de que no se respetaba el espacio y la complejidad de la problemática con la que se trabajaba en La Casa.

                Por otro lado, en relación al dictado del curso Legislación de los derechos de la Mujer, desconocemos que la Cra. Reynoso disponga de formación válida para el dictado del mismo, situación respaldada por la presencia de comentarios despectivos, humillantes y discriminatorios hacia la población que es asistida en la institución. De lo anterior, circunstancias repetidas en múltiples ocasiones, también tengo pruebas.

¿Cómo accede Reynoso al puesto Coordinadora de La Casa de la Mujer, dado que por las evidencias expuestas parecería no abrazar la causa social que representa?

                -Nunca se percibió un interés genuino con un marcado objetivo institucional en relación a la transformación de la problemática, sino que ésta es maniobrada siguiendo los intereses de políticas partidarias a las que pertenece la Coordinadora, haciendo de este flagelo social un recurso de poder.

¿Cómo demostrar lo que digo? Se manifiesta en dichos lamentables ante lesiones graves o la muerte de alguien, ajustándose estrictamente a “lo que se puede hacer desde el área”. Según ella, si la mujer no era de Villa Carlos Paz no debíamos preocuparnos, porque correspondía a otro ejido y “nadie nos podía joder”, eran sus textuales palabras. De ese modo se evidenció siempre una escasa vocación de servicio. Desde nuestra percepción como profesionales de La Casa, el interés de las intervenciones sociales con las víctimas estaba sujeto en todos los casos a los posibles obstáculos y perturbaciones que pudieran surgir por parte de partidos y organismos socio-políticos opositores al gobierno de Avilés.

¿De qué manera entonces se asiste a las mujeres que acuden a La Casa por ayuda?

-Con este accionar, Reynoso impide el desarrollo de políticas integrales e interinstitucionales, además de negar intervenciones profesionales a muchos de quienes las requieren, por ser para ella posibles “amenazas” a la solidez de la institución, por el solo hecho de pertenecer a otra entidad partidaria, por ejemplo. De esto también puede dar cuenta la organización Ni una Menos Carlos Paz y el Refugio Cura Brochero, lugar donde muchas mujeres van a parar cuando no pueden regresar a sus hogares.

                Además, en varias oportunidades Reynoso me pidió violar el secreto profesional que tenemos todos los psicólogos. Ante mi negativa respondió con dichos amenazantes, incluso llegó a entregar material clínico a Alejandra Roldan, aduciendo la defensa de una intervención correcta. Esto sucedió  la vez que se denunció la sospecha de abuso, tras ser relatada por una madre que asistió a consulta y a la que yo misma atendí. De todo lo que te digo hay pruebas fehacientes.

¿No había nadie de pudiera poner freno a estas irregularidades?,¿nadie que supervisara su labor de Coordinadora?

                -Tenía libertad para proceder. La coordinadora intervenía ante sucesos que demandan solo un abordaje profesional, estableciendo contacto con las víctimas mediante redes sociales y Whatsapp, condicionado de esta forma nuestra propia intervención profesional.

                Por otra parte, no se protegían los datos de las víctimas. Se ponían al alcance de toda persona que entraba a la institución un listado de personas que asistían a La Casa con motivos de consulta del tipo: asiste porque su hija fue abusada, solicita turno porque su ex marido sale de Bouwer, y así. Datos de la privacidad de las mujeres que se indagaban y se transcribían  sin permiso a recepción, un espacio público al que cualquiera podía tener acceso.

La entrevista con Silvia Reynoso

                Bambacoop intentó en varias oportunidades concertar una entrevista con la Coordinadora de La Casa de la Mujer y la Familia Silvia Reynoso para hablar de los diversos cuestionamientos y la situación actual de la institución en diferentes aspectos. A pesar de las dificultades para poder llegar a ella y concertar un encuentro, el medio logró mantener una conversación telefónica el día viernes 29 de marzo pasado.

                Como respuesta a la primera pregunta que consultaba sobre la cantidad de casos de violencia de género y denuncias que recibía La Casa de la Mujer, Reynoso se limitó a responder: “Nosotros no somos la policía para hablarles de denuncias, ese dato no se los podemos dar”.

                Ante la insistencia del medio para continuar con las preguntas, Reynoso explicó que para seguir contestando debía pedirse autorización a la encargada de prensa del Concejo de Representantes de la ciudad.

Situación actual del pedido de Informe de Ni una menos

A casi un año del pedido de informe de la organización Ni una menos Carlos Paz al Concejo de Representantes de la ciudad sobre La Casa de la Mujer y La Familia, Florencia Santillán, de Ni una menos, informó a este medio: “No tenemos respuesta todavía Ni del Concejo, ni de la Defensoría del Pueblo, a donde también enviamos el pedido de informe, con copia. Conocer  el estado de La Casa de la Mujer y su funcionamiento es un derecho de todas y todos los carlospacenses, porque funciona con el dinero de todos. No hay una cuestión caprichosa nuestra o la intención de librar una guerra contra La Casa de la Mujer, sino todo lo contrario. De hecho cada vez que hemos tenido la posibilidad de expresarnos en los medios en una fecha concreta, siempre hacemos hincapié en que uno de los mayores problemas que tiene la cuestión de género en Carlos Paz, tiene que ver con La Casa de la Mujer y su mal funcionamiento”.

                Uno de los puntos que el colectivo solicitaba se aclare a la sociedad, tenía que ver con el presupuesto que manejaba La Casa, y cómo era ejecutado. Al respecto, Santillán afirmó: “Era muy raro que según un informe que dio a conocer el municipio, La Casa de la Mujer cerrara con superávit. Con todo lo que hay que invertir en Carlos Paz en materia de prevención y tratamiento de los casos de violencia de género, que la entidad diga que terminó el año en esas condiciones es una falta de respeto y una tomada de pelo”.

                Otro de los cuestionamientos estaba relacionado a la forma de contratación de sus empleadas y empleados, a raíz del despido de las ex trabajadoras Brenda Lolich y Luciana Gulio. “Ellas tomaron contacto con nosotras cuando las despidieron y nosotras tomamos conocimiento que trabajaban como monotributistas, que estaban precarizadas laboralmente y queríamos saber cómo eran seleccionadas las trabajadoras y trabajadores, con qué procedimientos. Reynoso, la Coordinadora tomó esto a título personal contra el colectivo, en lo que yo considero un acto de inmadurez política. Nosotras no hicimos una denuncia hacia Reynoso, sólo exigimos que se elija como corresponde al personal que en Carlos Paz tiene la función de cuidar la integridad física, psíquica y emocional de las mujeres en situación de violencia”, enfatizó la líder de Ni una menos Carlos Paz sobre la necesidad de que existan concursos para dichos cargos públicos.

“El plan de acciones”: un modelo a replicar

                Después de presentarse en el mes de marzo pasado el informe de gestión 2017-18, del “Plan de acciones y herramientas para prevenir, atender y sancionar las violencias de género” de la Universidad Nacional de Córdoba” y debido al crecimiento de denuncias y consultas allí, a partir de este año se ampliará el equipo interdisciplinario de la Casa de Trejo y se propondrán nuevos talleres para estudiantes. Además, se aprobó un incremento en el presupuesto para el desarrollo del Plan de Acción y se creó la Unidad de Investigaciones de Denuncias de Género.

                Para profundizar sobre el tema y comprender el modo en que la UNC aborba estas cuestiones, BambaCoop entrevistó a la Abogada y especialista en Violencia de Género Romina Scocozza, integrante del Plan de Acciones de la UNC.

¿Cómo surge el “Plan de acciones para prevenir atender y sancionar las violencias de género de la UNC?

                -Surge en el año 2015 con la Resolución 1011/2015 del Honorable Consejo Superior de la UNC. Se sanciona ese año, pero comenzó mucho antes con el trabajo de los movimientos de mujeres dentro de la Universidad, y con antecedentes como los que se dieron en el 2007 como la creación del Programa de Género, dentro de la Secretaría de Extensión Universitaria, que fueron instalando de a poco el tema en la Universidad Nacional de Córdoba. También esto se apoya y tiene como antecedentes trabajos en otras universidades, que surgieron siempre desde las bases y desde los movimientos de mujeres, tanto en las cuestiones de acción directa como en las investigaciones, elaboración de estadísticas y recolección de datos de todos los claustros que daban cuenta de los problemas que había en materia del género. Eso dio lugar, por ejemplo,  al dictado de la Resolución de la Identidad de Género, que manda a respetar las identidades autopercibidas  dentro del ámbito universitario.

¿Por qué se triplicaron las denuncias según el último informe publicado en el UNC? ,¿cuáles serían los factores?

                -El dato de que las denuncias de violencia de género se han triplicado, surge del Informe de gestión 2017-2018 que da cuenta del trabajo del equipo interdisciplinario que atiende en el consultorio 133 de Daspu, las consultas, toma las denuncias y los manifiestos, que es la otra herramienta con la que contamos, para tratar las violencias de género en la UNC.

                Este dato es un fuerte indicador de que la herramienta del Plan está siendo cada vez más conocida y apropiada  por los distintos actores sociales de la Universidad Nacional de Córdoba. Cada vez son más las estudiantes, las docentes  y los no docentes que se acercan al consultorio. Para esto no hay una sola causa o factor. Sería muy reduccionista decir que porque una cosa ocurre, se produce un aumento en las denuncias. Pero sin dudas, el haberse instalado en la agenda mediática no sólo los casos que alcanzan el escándalo o que producen explosión de reacciones, sino la agenda de los derechos de las mujeres en general,  como la cuestión de la paridad e igualdad en los ingresos,  el reclamo histórico de igual remuneración por igual tarea, las licencias de maternidad y paternidad, las cuestiones de la identidad sexual divergente y todo lo que se va instalando, van de alguna manera corriendo  el velo, haciendo visibles situaciones que antes eran invisibilizadas y tomadas como naturales, como parte del quehacer diario académico, universitario y social en general. Hoy hasta el humor tiene una clave diferente. Ya no se aceptan chistes misóginos, subidos de tono, con doble sentido,  porque las mujeres y las minorías sexuales tienen la conciencia y la claridad de que no tienen que soportar eso como parte de vida en cualquier ámbito.

                Por otra parte, también se ha elevado el estándar en cuanto a las relaciones y se volvió inadmisible el acosos sexual, el hostigamiento  y el hecho de que por ejemplo, un docente aproveche su posición de poder para obtener favores sexuales de estudiantes o que de algunas manera establezca el trueque en el sentido de prometer o amenazar con cuestiones si es que no se obtienen favores sexuales. Todo lo anterior hace que las denuncias aumenten pero las violencias siempre estuvieron allí, solo que no se percibían como tales. Por eso, toda la comunidad está empezando a hablar un nuevo idioma en ese sentido, por eso la institucionalidad tiene que dar una respuesta.

¿Cuáles son las deudas o desafíos en materia legislativa y de políticas en general respecto a la materia?

                -El hecho de que sigan muriendo mujer de la forma en que sucede hoy, implica que las políticas que se están poniendo en práctica, más allá de que son muchas, y muchas con buenas intenciones, no alcanzan. Ante esto, creo que lo primero que hay que reformar es la institución de la Justicia,  esto lo digo desde mi postura profesional. La Justicia tiene que tener otro tipo de respuestas, tiene que aggiornar, actualizar, reformar los procedimientos porque la problemática de la violencia de género tiene aristas que justifica un abordaje especial y diferenciado.

                En materias de violencias de género, el tema probatorio, por ejemplo, es muy dificultoso. Por lo tanto no podemos tener estándares probatorios que exijan que haya testigos, que se siga descreyendo de las palabras de las víctimas y sus relatos. En ese sentido, se siguen reforzando estereotipos en relación a que las mujeres realizan denuncias falsas para lograr fines académicos, patrimoniales o de alguna otra índole. Las estadísticas demuestran que es erróneo esto. Es marginal la existencia de denuncias falsas, y sin embargo, se sigue reproduciendo ese “sentido común” que lo único que hace es desprestigiar y seguir socavando las palabras de las mujeres a la hora de ir al Estado para tratar de encontrar una solución.

                El presupuesto en la Universidad aumentó en materia de violencias de género para incrementar las herramientas y acciones de prevención de las mismas. Lo primordial está centrado en la prevención y en la sensibilización de esta problemática que implica capacitar no sólo a los agentes que estamos a cargo de atender y prevenir, que ya estamos estudiando el tema, sino también llegar al gran público. En ese sentido la Ley Micaela es un gran avance a nivel nacional en la que por un instrumento legislativo se ordena  la capacitación obligatoria de todos los funcionarios que se desempeñan en los poderes ejecutivo, legislativo y judicial. Esta ley, tristemente célebre por el caso se Micaela García,  se deberá aplicar a nivel universitario nacional y ha sido la UNC la que ha lleva el tema para discusión en el Consejo Interunivesitario Nacional. Los docentes deberán tener capacitación en materia de género, como una materia obligatoria dentro de sus tareas.

¿Cómo articula el Plan con otros organismos extra universitarios que trabajan en Violencia de Género?

                -El equipo interdisciplinario del Plan está todo el tiempo en contacto, articulación e intercambio con todos los organismos que se encargan del tema de la violencia a nivel provincial, a nivel municipal y a nivel no gubernamental. El mundo de la UNC es muy amplio y recibe gente de muchas procedencias, de todos los niveles socioeconómicos. Hay una gran diversidad, y las personas que llegan al Plan a veces llegan con situaciones de violencia de género que no se dan en el ámbito universitario, sino que se dan en su propio ámbito familiar o íntimo, e igualmente el Plan las contiene y hace las derivaciones. Esas derivaciones no se hacen de manera ciega, o automática, o dando un teléfono o dirección, sino hablando con los responsables de cada una de las áreas. En ese sentido, la articulación con el Polo Integral de Atención dela Mujer en situación de violencia, a cargo de la Lic. y Magister Claudia Martínez, es óptima. También articulamos con la Mesa de entrada del Poder Judicial, la de Violencia Familiar y de Género, a cargo de la Dra Gabriela Chiodi. Ellas son dos profesionales que se ponen realmente la camiseta de la causa, y es importante destacarlo.

                Respecto al Polo, también nosotros hemos recibido asesoramiento por parte del equipo legal, con la Dra María José Carignano. Nos asesoraron en materia de cibercrimen, ciberacoso, que es una realidad que tenemos hoy y que en el ámbito universitario también se da. También articulamos con las fiscalías especializadas en materia de violencia en el fuero penal y con distintas organizaciones no gubernamentales y por supuesto a nivel intrauniversitario con cada una de las unidades académicas, con los Decanatos, con las Comisiones y Pro secretarías de géneros que se están armando. Articulamos con el Hospital de Clínicas al que hacemos derivaciones para los tratamientos terapéuticos. Es una gran tarea la de la derivación y coordinación también. A nivel universitario nacional se articula además con la Red Interuniversitaria contra las Violencias de Género. Vamos debatiendo, intercambiando, consensuando para avanzar en la armonización de las reglamentaciones. Ahora por ejemplo, que se dio a conocer el Informe de Gestión, el Sistema de Registro es algo que todas las universidades están haciendo para tener estadísticas y datos fidedignos, y ese registro se ha ido consensuando a nivel intrauniversitario nacional.

Referencias:

A un mes del #NiUnaMenos, ¿qué cambió?
Ni una menos: “Estamos en contra de que Reynoso sea la coordinadora de la Casa de la Mujer”

Etiquetas
Mostrar más

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.

Botón volver arriba
Cerrar