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Mala Praxis “Quiero justicia por Cami, por eso hablé con Carlos Nayi”

Guillain-Barré

El síndrome de Guillain-Barré es un trastorno poco frecuente en el cual el sistema inmunitario del cuerpo ataca los nervios. Los primeros síntomas suelen ser debilidad y hormigueo en las extremidades. Estas sensaciones pueden propagarse rápidamente, y eventualmente paralizar todo el cuerpo. En su forma más grave, el síndrome de Guillain-Barré es una emergencia médica. La mayoría de las personas con esta afección deben ser hospitalizadas para recibir tratamiento.

Se desconoce la causa exacta del síndrome de Guillain-Barré. Pero a menudo es precedida por una enfermedad infecciosa como una infección respiratoria o la gripe estomacal.

No existe una cura conocida para el síndrome de Guillain-Barré, pero varios tratamientos pueden aliviar los síntomas y reducir la duración de la enfermedad. La mayoría de las personas se recuperan del síndrome de Guillain-Barré, aunque algunas pueden experimentar efectos persistentes como debilidad, entumecimiento o fatiga.

Síntomas

Sensaciones de hormigueo y pinchazos en los dedos de las manos, los pies, los tobillos o las muñecas

Debilidad en las piernas que se extiende a la parte superior del cuerpo

Marcha inestable o incapacidad para caminar o subir escaleras

Dificultad con los movimientos oculares o faciales, incluido hablar, masticar o tragar

Dolor fuerte que puede sentirse como dolores o calambres, y que puede empeorar en la noche

Dificultad para controlar la vejiga o la función intestinal

Frecuencia cardíaca acelerada

Presión arterial alta o baja

Dificultad para respirar

Las personas con el síndrome de Guillain-Barré generalmente experimentan su debilidad más significativa en un plazo de dos a cuatro semanas después de que comienzan los síntomas.

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Luz Camila Liendro tenía 14 años y falleció el 22 de julio del 2019, producto de un virus conocido como Guillain-Barré que los médicos que la asistieron en nuestra ciudad nunca identificaron.

Se está por cumplir un año de su tiste partida, y su mamá Adriana Condori contó Bambacoop el raid que tuvo que atravesar con su niña y la denuncia por mala praxis.

-Hagamos un pequeño repaso de lo que sucedió…

Cami se despertó con una dolencia muscular, en los muslos y pantorrillas, y en un lapso de 4 horas no se podía levantar, así que llamé a la ambulancia Vittal, que nos corresponde por obra social y que tuvo una demora de casi una hora; cuando la médica la ve, al margen de haberle tomado la temperatura y la presión, le mira los ojos rojos y encontró debilidad, también pone en el informe que tenía palidez; entonces le pedí que me la traslade al Punilla y se negó, me dijo que no la llevara al Punilla, que iba a estar así hasta mañana domingo y que como era fin de semana largo, trabajan todo lo que es la salud a medias. Entonces le digo llévamela al hospital. Y me dijo que al hospital no podían ingresar a nadie porque tenían una nueva orden.

Después de un rato de discutir, logré que el enfermero de la ambulancia se bajara y me ayudara a subirla al auto porque no iba a dejar a mi hija así. Estuvimos, como para que se dé una idea, casi 20 minutos tratando de subirla de un lado, del otro, hasta que nos fuimos al hospital.

Los que conocían a Cami saben que era grandota, tenía 1,69 metros de altura, pesaba 105 kilos y tenía 14 años, claramente no podía moverla sola.

Cuando llegué al hospital fue otra falencia médica, ingresé por la parte de emergencias al costado del hospital, toqué bocina de desesperación, no salía nadie, me bajé, abrí la puerta busqué a una enfermera y le dije que por favor necesitaba que vean a mi hija que no la podía mover, entre dos enfermeros lograron subirla a la camilla que está para emergencias y buscaron al médico. El doctor que la atendió en un primer momento se llama Rodrigo Manzanelli es médico clínico, y en lugar de revisar a mi hija, buscar qué le estaba pasando, puso más fervor en reclamar por donde yo había ingresado, que no tenía que ingresar por ahí, que mi deber era ingresar por la parte del frente, que si yo necesitaba una silla de rueda o un enfermero tenía que pedirlo adelante.

-¿Reparaba en una cuestión burocrática y no tanto en la salud de Camila?

Exactamente, me dijo que la iba a ver y que fuera adelante a llevar todos los datos, después me dijo que le había pedido una orden de análisis y así fue. Pero en ningún momento vi que el médico le haya tomado la presión ni la temperatura. Después de hora y media, se acercaron otros cuatro médicos, que vuelven a preguntar lo que le había explicado al primero; entonces me dicen que había que esperar el resultado de los análisis que llegaron pasada la medianoche, tres horas después que habíamos ingresado. Cuando ven los resultados solo atinaron a decir que Cami no tenía nada, que estaba llamando la atención y que podía ser un capricho.

Me llamó mucho la atención que me dijeran eso, porque conozco a mi hija y no sabía perfectamente que no era una cuestión de llamar la atención. Cuando ella me vio afligida me preguntó ¿qué tengo mamá?, entonces no había una de esas causas que decían los médicos.

Les pedí por favor me dijeran qué hago, cómo hago, me dijeron: “mira, nosotros no podemos hacer más nada, trae el auto que te la subimos, tratá de ver un neurólogo y un psicólogo”. Era la una y media de la madrugada.

-¿Nunca te plantearon que se quedara ahí en el hospital?

No, ni me dijeron que la iban a derivar tampoco, era tan simple y no hicieron una derivación. Mi hija no se levantó en ningún momento, incluso la médica pediatra, porque eran dos pediatras, me dijo que mientras yo fui a buscar el auto Cami se había levantado; pero tanto un enfermero como el médico pediatra que tenía acento chileno me ayudaron a ingresarla al auto nuevamente. No era posible que Cami se hubiera levantado, esa médica me mintió. Los que la subieron al auto ¿no se van a dar cuenta que eso no era normal?

Cuando salimos del hospital me acuerdo que me paré a media cuadra y hablaba con ella, y le decía qué hacemos, mira qué hora es. Entonces decidimos que a la mañana nos íbamos a ir temprano a Córdoba, pensando en llevarla si seguía así.

En casa no la pude bajar del auto, tampoco quería dejarla sola así que dormimos en el auto las dos, le recosté el asiento y bajé para traer una frazada, nos tapamos y nos quedamos hasta el otro día.

Ella seguía igual, me hablaba despacito, me decía “no te preocupes mamá que ahora nos vamos”, bajé, me pegué un baño rápido, saqué todo lo necesario, ropita para ella y me fui. Pasé por la dudas por el Punilla a ver si me decían algo y perdí dos horas, porque a ella desde los 12 años la empezó a ver un clínico, cuando les comenté me dijeron esto no es para clínica, ‘esto no es para mí’ dijo la médica. Me dijo que sacara turno con un pediatra, esperé media hora más, cuando la pediatra me atiendió, jamás entendió la situación, insistió en que se la tenía que llevar al consultorio y que por protocolo no podía salir hasta el auto o mandar un enfermero con una silla de ruedas para bajarla. Entonces me largué a llorar frente a ella y le dije que por favor me dijera qué debo hacer, que estoy desde anoche con ella, y le expliqué todo, ahí me dijo que la llevara al Hospital de Niños a Córdoba y así fue.

-¿Así que tampoco la revisaron en el Punilla?

No, llegué como a las 11 de la mañana al hospital de niños. La ingresaron y a la hora y media más o menos me explicaron que había que trasladarla al hospital San Roque porque estaba mal ya. La llevaron en una ambulancia y pasó a terapia intensiva automáticamente, y de allí no salió más.

-¿Y qué te dijeron?

Como a las tres horas me dijeron que un 90% era síndrome de Guillain-Barré.

-¿Eso te lo dijeron en el San Roque?

Sí, y que iban a hacer lo posible para ver cómo estaba, le tuvieron que hacer una punción lumbar, porque era la única forma de corroborar que tenía eso. Recuerdo que entré a verla, y me dijo que le dolía mucho; al otro día tuvieron que entubarla porque ya no podía respirar.

-¿Cuándo te confirmaron el síndrome?

Al otro día, a la mañana, me corroboraron que era esa enfermedad y que dependía mucho de ella de cómo respondía al tratamiento, que eran cinco fases de plasmaféresis, La conectaron a una máquina tipo diálisis y fueron sacando los virus. Estuvo quince días en terapia intensiva y no pudo salir.

-¿Considerás que hubo mala praxis?

Sí, de parte de todos; en ese momento trataba de asumir mi pérdida, pero con el tiempo fui analizando la forma en que la perdí, hubo muchísimas falencias, comenzando con la médica de la ambulancia, después el hospital Sayago, la Punilla; pero no creí llegar a esta instancia, porque le echaba la culpa al síndrome que le había agarrado, que era tan mortal, que no tenía solución, pero cuando empecé a ver y enterarme un poco más de lo que era ese síndrome, pude darme cuenta de que ella se podría haber salvado.

-¿Si se hubiera actuado a tiempo era evitable su muerte?

Sí, totalmente.

-Empezaste a recordar todas las horas que te hicieron perder…

Sí, todas las horas que perdí, que eran horas cruciales que se necesitaban para que este virus no subiera más, porque empezó a subir por la pantorrilla, la cintura, los brazos llegó hasta el cuello y después se empezaron a paralizar los pulmones, por eso es que tienen que entubarla y estuvo en coma inducido. Evidentemente no ha llegado a tiempo, sumado a eso, parece que supuestamente la agarró un virus intrahospitalario. Cami era fuerte, estaba sana, luchó muchísimo para quedarse con nosotros y la verdad es que no llegó, por eso aclaro que se tienen que informar muy bien qué es el síndrome de Guillain-Barré.

-Los médicos de aquí, ¿ni siquiera intuyeron que podía ser eso?

Exactamente, voy a eso, se supone que no es conocido por la sociedad, pero que no sea conocido por un médico, es impensable. Yo sé que hay cuatro personas en Carlos Paz que tuvieron Guillain-Barré, incluyendo mi hija, y se recuperaron, el tema es que como se puede desarrollar en una semana, también puede hacerlo en dos o más meses los síntomas, he conocido dos casos que entraron por el Punilla y fueron derivados a clínicas de Córdoba para que sean atendidos, pero fueron determinados acá con esa enfermedad.

-¿Vos sentiste que fue discriminada en el hospital?

Sí, lo tomo como una discriminación; convengamos que yo detallé como era ella, lo tomo por eso, igual creo que la forma en la que me habló el médico preocupándose más por dónde ingresé habla a las claras que nunca se interesó por Cami. No visto de seda, trabajo todos los días, tengo mi propio ingreso económico. Por eso es que no voy a parar hasta que se hagan cargo de esta negligencia que ha padecido mi hija y que hemos sufrido la familia.

Al margen de eso, este médico me parece que no se puso a la altura humana, se puso a la altura de la figura, no me vio a mí tan importante como para decir la vamos a atender, me sentí como que era muy poco importante para él y mi hija también como para que no la toquen, no le tomen la presión, ni le miren los ojos, no le hicieron abrir la boca para ver si podía hablar o no, no le hicieron hacer nada ninguno de los médicos.

-Hablaste con uno de los abogados más conocidos de Córdoba, Carlos Nayi, para que se haga cargo de la causa, ¿cuándo comenzaría?

Sí hablé con él y tomó el caso. Tener una figura tan importante como él, que estuvo en la causa Franco Amaya, que nuestros hijos se conocían, por lo tanto me siento unida a esa mamá que ha perdido a su hijo Franco. Quiero creer que voy a tener un resultado, no quiero que esto quede en la nada, yo sé la verdad, yo quiero justicia, el tema es si ellos quieren ver la verdad, si ellos realmente quieren ver la verdad, me refiero a la justicia. Porque no puedo hacer justicia por mano propia, si hay una ley, hay un derecho, entonces quiero que se respete esa ley para mi hija; si la justicia me da la espalda, como me la dieron los médicos, entonces ¿qué me queda esperar?

La denuncia la hice los días de septiembre, y me constituí en querellante. Me habían dicho en tribunales que antes de tomar decisiones, la historia clínica debía ir al forense para determinar si era necesario, por lo tanto, a esta altura, parece que no lo vieron, porque recién pidieron las historias clínicas el martes 9 de junio.

-¿Recién me mostraste una nota fechada en noviembre del año pasado?

La anterior abogada me dijo que justamente el martes 9 de junio la recibió, seis meses prácticamente han pasado esperando una respuesta.

-¿En esa nota, ordenan que ustedes consigan las historias clínicas?

Claro, me piden las historias clínicas reales, pero solo me dan copia en los hospitales. Ellos se supone hicieron allanamiento en el hospital, porque en el San Roque no tengo nada. Y van a comparar las historias clínicas porque se supone que ella ingresó al hospital Sayago y tiene que estar asentada con una historia, a ver qué es lo que pusieron cuando me lo entregaron, porque la doctora que vino acá con la ambulancia dejó una ficha donde deja aclarado que tenía falta de movilidad y que estaba como algo pálida, puso eso en observaciones. En el hospital lo único que hay es un pedido de análisis en el que dice que estaba todo bien; pero lamentablemente este síndrome no se detecta con esos análisis, porque no hay alteración en sangre. Me explicaron que a lo mejor si hubieran hecho un electro, se hubieran dado cuenta de que estaba fallando el corazón por una pequeña arritmia, pero no lo hicieron, estaba a un paso de tener un paro cardíaco por la falta de oxígeno.

Al margen de todo esto, descubrí las falencias y la inoperancia con que atienden en el hospital Sayago, hay muchísimas víctimas, personas que perdieron a sus seres queridos, mamás que perdieron embarazos, perdieron sus hijos, o familias que se enteran que perdieron sus padres, muchísima gente tengo y tengo cómo comprobar si así lo quieren. Pero lamentablemente yo voy a hacer la punta, también conozco gente que tienen secuelas por haber sido mal medicados, que se levanten, porque a mí me tocó perder, pero si nadie hace nada, si nadie le pone un punto final, esto va a seguir igual. Hay mucha gente que va a seguir perdiendo y si realmente el Sayago es municipal y depende del municipio, entonces el municipio debería mirar un poco esto.

-¿Intentaste comunicarte con las autoridades municipales?

Sí, por nota pedí que me dieran un día para poder hablar con el intendente y acá estoy esperando, desde los primeros días de marzo, a los 15 días se comunicó un señor preguntándome por teléfono qué temas quería tocar, y le dije que por una mala praxis y nunca más me llamaron ni me preguntaron nada.

En ese momento mi cabeza estaba acá, haciendo esfuerzo para trabajar. Solamente necesitaba poder informarme un poco más en el tema y sobre todo de este síndrome; por eso retomé con la lucha de esta forma, comunicándome con los medios, hacer público esto y hacerlo público de otra manera, no de la manera de ir a protestar frente a una municipalidad, que siento que te dan la espalda y se te cagan de risa, pero esa es la verdad.

La verdad es que si se trata de perder, yo ya perdí, ya no tengo más nada que perder, por lo único que estoy acá, es para pedir que se sepa todo y que reconozcan el grandísimo error que cometieron con mi hija.

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6 comentarios

  1. Gracias por permitirme a expresar lo que siento y llevar mi verdad hacia los supuestos médicos o intendente que Esto no es un caso más.. Perdí mi hija Perdí mi vida .. el futuro . No veo horizontes ni felicidades… Solo espero una respuesta para este juicio que me lleva a mirar con otras formas mi días..

  2. Adriana Mis condolencias , mis mas sentidas disculpas y perdón por la inoperancia de algunos. La verdad que duele tu pérdida, duele como mamá escucharte, leerte 😢 Dios te ayude a seguir y que puedas encontrar esa justicia que buscas por tu pequeña niña. Estoy a tu disposición en lo que yo pueda ayudarte. Un fuerte abrazo y te pido millones de disculpas por esta gente que no quiso hacer su trabajo. Si así hubiera sido esta seria otra historia. Un Beso enorme😘

    1. Por su expresar .. es Dra.. o tal vez no pero alguien que siente y sabe como se manejan en la aérea médica.. Las disculpas en nombre suya… La acepto pero no de los que están ejerciendo y dando lo que supuestamente saben porque lo que visten de blando se creen que pueden manejar a su antojo algo que para ellos es algo que no le llega ni a tener el don. Manipularon su ego y eleijieron mal la víctima.. A la madre .. Gracias.

  3. Conoci a Camila desde pequeñita, acompañando a su mami en el primer local de Playas de Oro, luego fue alumna mía en el Jardin, también patinó en el club Sarmiento, más adolescente acompañaba a su mami a jugar al voley al club también. Le di clases de apoyo en el secundario… una niña sensible, amorosa, respetuosa, compañera de su madre, familiera, colaboradora… siempre dispuesta a ayudar!!! Cómo no entender a esa mamá que desesperadamente anda clamando justicia.
    Que te escuchen Adriana, que todos se solidaricen con vos, que se haga JUSTICIA!

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