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Adoquinado en Sol y Río: “Un problema que genera mucha violencia”

A mediados de mayo se dio por inaugurado un nuevo tramo del adoquinado del barrio; sin embargo, los vecinos muestran disconformidad en la labor realizada por la gestión municipal.

                Desde “Bambacoop” recorrimos las inmediaciones, dialogamos con especialistas en el tema y vecinos para llegar a una conclusión: Algunos frentistas caracterizan esta pronta inauguración como “un apuro de campaña” y “un problema que genera mucha violencia”, esto debido a que la mayoría de ellos se enteraron del acto protocolar a través de los medios de comunicación: Ni el centro vecinal estaba enterado de la inauguración, algunos lo supieron por una publicación de Facebook del candidato, y se corrió la voz. Advirtieron que en algunas calles los trabajos no están finalizados, y en otras incluso mal hechos.

                Cabe destacar que no se oponen a la obra de gran necesidad, sino que denuncian imperfecciones en la ejecución y ausencias de controles que traerán consecuencias a largo plazo. Sumado al apresuramiento de la empresa por el cobro, sin que el final de obra esté dado.

Algunos ejemplos:

                · Hay claras divergencias en el material con el cual se fabricaron los adoquines. Según nos explicó un técnico matriculado de una de las empresas fabricantes: “un buen adoquinado debería tener 2 centímetros de granito en la parte superior, debe ser vibrado y prensado a más de 100 toneladas por centímetro cúbico, muy parecido a una loseta (un piso), el común es sólo vibrado”.

                El ejemplo es claro de apreciar y se puede observar en el caso de aquellos colocados desde el CuCú hacia Sarmiento, y luego los colocados desde 9 de Julio. Comparando precio-calidad, es más económico el primero adoquín, debido a su durabilidad, no tiene desperdicio, no absorbe las manchas, no se deteriora con el tránsito. TIENE GARANTÍA.

                · Estos adoquines de primera calidad cumplen con normas IRAM. Califica la aptitud del producto. Este producto fue seleccionado para las grandes curvas, pendientes, subidas y bajadas, justamente para el agarre y para que no se amontone como se ha visto en las rutas. Cuando se observan ondulaciones, roturas, desgrane, manchas, etc.: las normas IRAM están incumplidas.

                · Por la razón anterior, estos otros adoquines son un producto más barato, porque se le merma material y eso va en desmedro de la calidad. Cualquier municipio o estado tiene el deber de exigir que el producto tenga normas IRAM, de lo contrario, el agente estatal no podrá reclamar a la empresa para que haga bien el trabajo, y en caso de la negativa, hasta una devolución del dinero invertido.

                · Desde calle Sarmiento hacia el puente, se colocaron adoquines de una firma, y la diferencia es notoria a simple vista con los colocados desde 9 de Julio hacia el puente central y resto, sobre todo en los espesores, juntas, calidad de la superficie, terminaciones.

                Esto se evidencia también en sectores como San Antonio, en la bajada al vado, donde se observa una altitud distinta entre adoquines, y mala colocación de estos a raíz de los diferentes espesores, al igual que las imperfe-cciones del ma-terial y las juntas. Cabe recordar que el fin del adoquín es su utilidad; debe poder ser retirado y vuelto a colocar sin que sufra rotura alguna.

                · Durante la recorrida se pudo constatar algo que los vecinos manifestaron y que parecía increíble: las ochavas en los cordones cunetas tenían el carácter amenazante, esto es de puntas filosas y para nada guardan la necesaria y probada curvatura como habitualmente las vemos. Hasta tienen restos de papel-cartón en muchos casos, porque estas “EMPRESAS” no tienen moldes adecuados para las obras que dicen ser aptos.

                · Las uniones entre paños no existen, solo se limitan a llenar las cunetas; luego los cordones sin nada que los sujete al concreto anterior, y posteriormente con una máquina amoladora le realizan “cortes artísticos”, sin llenar con material asfáltico u otro las zonas de dilatación, que en verdad son poco creíbles por las dimensiones que a la vista se muestra.

                · Otro de los temas observados es la nula preparación del suelo, base que luego será copiado por la arena que hará las veces de cama para recibir los adoquines. Como también el escaso rellenado de las juntas con una arena especial que debe cubrir desde la superficie hasta la profundidad del adoquín.

                · Es de suma relevancia también la experiencia y ejecución de los trabajadores de la obra, un simple error en la colocación de estos adoquines puede significar un rápido hundimiento del terreno generando inconvenientes a largo plazo.

                Nos referimos a problemas sistemáticos de escurrimiento de agua en temporada de lluvias y hasta posibles accidentes. En un terreno como Sol y Río, hay partes blandas a causa del sedimento de la montaña. Aquí cobran vital importancia las combas para que el agua circule.

                · Con las lluvias se socava todo, por la calle Gambartes hay rajaduras, ondulaciones, hundimiento, adoquines rotos y sobresalidos. La calle Quinquela Martín pierde su anchura a la altura de Spilimbergo. La primera vez que se hicieron cordones cuneta, se partían, y se repitió esta improlijidad, un tiro largo de cordón cuneta.

                · Otro factor a tener en cuenta, es que a la obra no la financia el Municipio, lo hace la empresa privada ganadora de la licitación. Este detalle no es menor y tiene mucha relevancia para el vecino porque debe acordar el pago con una empresa en la que no se tiene en cuenta la cuestión social, como sí debe hacerlo el Municipio, y por estos tiempos que corren, las posibilidades de pago de muchos ciudadanos son cada vez más reducidas, y la no contemplación de una cuestión solidaria termina por acarrear serios problemas a los bolsillos de la gente.

                · Los vecinos manifiestan la absoluta AUSENCIA de supervisores en la obra pública por parte del gobierno. Lo que pudimos corroborar durante el proceso de investigación y seguimiento.

· Otra de las varias sorpresas, es que la empresa Adopavi S.A., encargada de realizar la obra, tiene sede en Santiago del Estero, a los vecinos se les deja como contacto un teléfono que pertenece a Río Cuarto y que a pesar de los miles de metros construidos en nuestra ciudad, y los muchos miles de pesos recaudados, no posee una oficina en nuestra ciudad. Y las facturas que entregan dicen de forma bien clara que el cobro es por “OBRA DE PAVIMENTO EN CARLOS PAZ”, cuando lo que se está realizando es un adoquinado.

                · En definitiva, el vecino termina pagando la obra con un esfuerzo inmenso, sufren el acoso de la empresa, hasta deben soportar las intimaciones y amenazas de remate, mientras las autoridades municipales no los tienen en cuenta ni para la inauguración.

                · Un espacio especial a tener en cuenta es el diálogo entre la concesionaria, en este caso el municipio, la prestataria en este tramo Adopavi S.A., y los vecinos-frentistas. Aunque parezca broma nadie dio cuentas sobre este aspecto. La respuesta siempre fue la misma “nunca dialogamos con nadie, nadie nos vino a hablar de nada, solo el ruido de las máquinas trabajando y de los obreros fue la forma de enterarnos de la obra”.

El factor ambiental entra en juego

                Una de las irregularidades más impactantes a simple vista, son los restos de hormigón y piedras que yacen en terrenos pertenecientes al Parque Recreativo Educativo Natural Protegido Sol y Río: “Es un desastre lo que están haciendo”, afirmó un vecino. Y agregó: “El adoquinado aún no finalizó como dicen, y realmente tanto la obra como la traza, deja mucho que desear”.

                A los vecinos les llama la atención la improvisación en la planificación: “El 25 de marzo era un laberinto, había calles cortadas con cintas, montículos de tierra y frentes de obra por todas partes. Estábamos aislados. En una obra de este porte, la prolijidad y seguridad son pertinentes para su ejecución. Nosotros pagamos y no sabíamos por dónde ir”.

                Caminando, descubrieron que los obreros no tenían moldes para hacer las ochavas, y utilizaron moldes rectos pero no lo lograron, quedaron puntas peligrosas: “Esto muestra la calidad de la obra. Tengo mis dudas sobre la vida de este adoquinado, porque vi que pasan las máquinas, alisan el terreno, vuelcan y colocan arena sin ningún tratamiento para el compactamiento de la base”, comentó otro residente.

                Desde la inauguración, hay una notable falta de constancia de los obreros. Una vez retirados los árboles, no se taparon los pozos ni fueron señalizados, hay restos de cemento en el área protegida.

                Respecto al Parque Recreativo, vecinos del barrio solicitaron en febrero pasado al intendente Avilés que “dé inmediato cumplimiento efectivo a la ordenanza 4871/07 con personal idóneo”, ya que el espacio -dentro del área protegida AP1- “está en estado de abandono desde hace años, con falta de iluminación y falta de seguridad”.

                Recorriendo la “calle inaugurada” pudimos corroborar que el adoquinado en la calle Quinquela Martín hacia la montaña en su último tramo no existe, porque hubo una inacción total del gobierno municipal, frente al cuidado de especies nativas. Los vecinos presentaron notas al Intendente y al Defensor del Pueblo, declarando que había grandes Olmos que estaban sobre la traza del adoquinado. Se inauguró la obra y después de eso, empezaron a sacar algunos árboles: “No vino ningún personal idóneo a revisar si había especies autóctonas que podrían haberse salvado y replantado más adentro. Los Molles, por ejemplo, es una planta delicada. Arrasaron sin más, hay Chañares de una talla bastante importante que también podrían salvarse”, señalaron.

                La destrucción desmedida de especies autóctonas, la ausencia de funcionarios del Aula Ambiental y la Dirección de Planificación Urbano-Ambiental generan gran preocupación en la población, ya que se podría haber realizado un catastro de las especies preexistentes para luego trasplantarse o reponerse. Cabe destacar también que hay un avance de bosque de Olmos que desplaza a las demás especies, causando un grave impacto ambiental a largo plazo.

Conclusión: La obra está inconclusa, mal hecha y sin supervisar… Pero los vecinos igual deberán pagarla.

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