Cultura & Espectáculos

Día Mundial del Turismo

El pasado viernes 27 de septiembre se celebró el Día Mundial del Turismo (fecha establecida en el año 1979, en Torremolinos España, por ser ese el día que en el año 1970 se aprobaron los Estatutos de la OMT).

                El turismo es una de las actividades de mayor crecimiento sostenido a nivel global. Con una oferta ilimitada, el sector se fue reinventando, gracias a la globalización, y muchos países ven aumentar sus ingresos gracias a una simple recomendación, o like en una foto, la imagen de un destino, o la imagen de una experiencia vivida en algún lugar, que despierta el interés de quien lo está mirando.

                Tuvieron lugar un sin número de celebraciones en todo el planeta dirigidas por la OMT, cuyo propósito es el de concientizar a la comunidad internacional acerca del valor social, cultural, político y económico del turismo, además de sobre cómo el sector puede contribuir a lograr los Objetivos de Desarrollo Sostenible.

                El turismo contribuye a la generación de empleos, de recursos genuinos, y favorece el desarrollo económico de los destinos locales. Según la (OMT), en 2018, el turismo movilizó 1400 millones de personas a nivel global, lo que representa aproximadamente el 10% del PBI mundial, el 7% de las exportaciones globales y 1 de cada 10 puestos de empleo.

                En Argentina, la cantidad de arribos de turistas internacionales aumentó un 21% entre 2015 y 2018, pasó de 5.736.000 a 6.940.000 de arribos internacionales. Ello no solo debido a la reinserción de la Argentina en el mundo y al tipo de cambio competitivo, sino también a la apertura de nuevas rutas aéreas internacionales que nos unen cada vez más con mayores ciudades del mundo.

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                En el año 2019, se hizo hincapié en las habilidades, la educación y el empleo, la celebración del Día Mundial del Turismo se articulará en torno al lema de “Turismo y empleo: un futuro mejor para todos”.

                 Si bien el turismo genera el 10% de los puestos de trabajo en el mundo y está incluido en el Objetivo de Desarrollo Sostenible por su potencial para crear trabajo decente, el turismo y el empleo no siempre van de la mano. Para ello se necesitan nuevas políticas para aprovechar al máximo el potencial del turismo de crear más y mejores puestos de trabajo, especialmente para las mujeres y los jóvenes. Se requieren también nuevas medidas para reflejar e incorporar los avances tecnológicos en curso. Las políticas y actuaciones deben orientarse a abordar el desajuste actual entre las habilidades turísticas que se imparten y las que necesitan los empleadores.

                Uno de los principales factores que repercuten en el empleo y el desarrollo de talento en el turismo, es un desajuste entre las cualificaciones disponibles y la realidad del trabajo. La brecha que existe entre la educación, por un lado, y las habilidades y el conocimiento necesarios por otro, así como la consiguiente escasez de trabajadores con destrezas “a prueba de futuro”, sigue afectando a las economías y perjudicando las perspectivas de creación de empleo.

                En el sector turístico existe una larga tradición de trabajar de forma aislada de otros sectores económicos clave. El camino que hay que emprender pasa por un enfoque más holístico del futuro del empleo en el turismo, con vínculos claros con otros sectores que son importantes para el desarrollo económico.

                Los principales cambios en curso y desafíos relacionados con el empleo en el turismo, exigen un nuevo planteamiento en cuanto al desarrollo de habilidades y la educación, además de políticas de innovación y de creación de empleo.

                John Fletcher ya en el año 1989 sostenía que “El turismo es la actividad más importante del sector servicios de todo el mundo, y para muchos países es de creciente importancia a nivel económico, puesto que representa una fuente de ingresos de moneda extranjera y de ganancias y de trabajo”.

                Por tratarse de una rama del sector de los servicios que depende en gran medida de los recursos humanos, el crecimiento de esta industria está subordinado a las disponibilidades de personal en cantidades suficientes y con las calificaciones necesarias, en todos los niveles, tanto directivos como operativos u organizativos.

La formación profesional constituye, por lo tanto, un elemento fundamental para el desarrollo de esta industria y un aspecto importante de las condiciones de trabajo dentro de la misma. La educación es sin lugar a dudas un elemento clave para lograr este objetivo. De esta forma, las deficiencias o logros del sistema educativo sitúan al individuo de acuerdo a su nivel: con 4 aprueba, por lo tanto, su desempeño laboral es equivalente a 4 puntos.

                Según la Organización Internacional del Trabajo (OIT) en las últimas décadas, todas las ramas laborales han cambiado, pero en los sectores dinámicos como el turismo, ha dado lugar a una fuerte segmentación del mercado, las tecnologías utilizadas requieren cada vez más de personal especializado; por ende, los trabajadores deberán adaptarse y obtener más y mejor educación.

                América Latina es poseedora de una riqueza patrimonial donde se destacan recursos naturales y culturales que le auguran un crecimiento sostenido a nivel turísticos en los próximos años; no obstante, existen diversos factores que ralentizan su desarrollo, entre los que cabe destacar las deficiencias del capital humano y la calidad en el servicio, que muestran gran parte de estos países.

                Con respecto a la oferta y la demanda de recursos humanos en el sector del turismo, se determinó la existencia de una brecha entre las necesidades del sector hotelero, gastronómico y de servicios, y las competencias de los estudiantes titulados en instituciones de turismo y hotelería.

                Esto se da por la limitada calidad reflejada en el nivel de conocimientos, competencias y profesionalismo de los jóvenes graduados en las áreas del turismo y hotelería.

                En la Riviera Maya, los empresarios del sector turístico han manifestado en forma reiterada su preocupación, por la inexistencia de personal cualificado para ocupar puestos operativos; en México, el graduarse con una certificación de camarero, cocinero o hostess aún no es bien visto por la misma sociedad, por lo que el problema de formar gente capacitada en mandos medios se agudiza aún más.

                En Argentina, en los años 2006 y 2007 no se cubrió el 40,4% de los puestos de carácter técnico y operativo del sector hotelero y de restauración. Y en el año 2014 un estudio ubicó a Argentina en el puesto 50 en competitividad, de 146 países encuestados.

                En Colombia, el sector hotelero viene demandando del sector educativo un mayor énfasis en la formación de los futuros colaboradores, con foco en las competencias laborales, en especial de los perfiles ocupacionales correspondientes a los técnicos y tecnólogos.

                Esta problemática es resultado del crecimiento acelerado de la oferta, por lo que se ha generado una demanda de recursos humanos de carácter operativo y de mandos medios, que no puede ser cubierta por la población residente. El fomento a la inversión turística y los espacios turísticos necesitan de capital humano para su desarrollo, por lo que es importante considerar la formación del recurso humano.

                La falta de planificación y algunos excesos de actores privados conducen a que los destinos turísticos puedan ser víctimas de su propio éxito.

                El 75 % de los trabajadores del sector turístico no han sido calificados en la educación formal de turismo -en cualquier nivel-, lo cual nos permite inferir que un gran caudal de trabajadores se ha formado por otras vías como la educación no formal o la adquisición de habilidades en la experiencia laboral. Las instituciones educativas están capacitando recursos humanos de manera generalista, y para puestos de supervisión y de dirección. ¿Y el nivel operativo? ¿no tiene formación?, o se forman de manera informal. Ejemplo: en un hotel, el porcentaje de personal para nivel operativo está entre 72 y 75 %; nivel supervisión, entre 15 y 23%, y nivel directivo entre 5 y 9%, aunque varía dependiendo de la categoría del hotel y del país.

                Es primordial que las instituciones educativas pongan énfasis en los recursos humanos, a fin de que responda a las necesidades del sector productivo.

                Generar programas de adaptación en términos de innovación turística y de uso de tecnologías en el desarrollo de nuevos productos turísticos. Priorizar la educación superior, universitaria, y técnica requerida mayormente por el aparato productivo. Generar programas de retroalimentación impartidos por los egresados, que apoyen la capacitación continua, la actualización de conocimientos y reentrenamiento.

                El turismo es un sector líder de persona a persona, con índices de crecimiento que superan el crecimiento económico mundial y el comercio internacional. Es una de las principales categorías de exportación en el mundo, cuya repercusión en los trabajadores es tan elevada que constituye un aliado natural en el programa para el futuro del empleo de la OIT, centrado en el ser humano.

                Al colocar a las personas y el trabajo que realizan en el centro de la política económica y social, además de la práctica empresarial, el camino hacia el crecimiento, la equidad y la sostenibilidad se articula en torno a tres ejes de actuación:

1) Aumentar la inversión en las capacidades de las personas.

2) Aumentar la inversión en las instituciones de trabajo.

3) Aumentar la inversión en el empleo decente y sostenible.

                Otro de los problemas es la brecha salarial entre hombres y mujeres. En el turismo, las mujeres cobran de media un 20-25% menos que los hombres con cualificaciones similares. Las mujeres están a menudo sobrerrepresentadas en formas de empleo atípicas y padecen también segregación en cuanto al acceso a la educación y a la formación.

                Las mujeres con baja cualificación suelen encontrarse en los puestos de trabajo más vulnerables, con el riesgo de que se vean expuestas a condiciones de trabajo deficientes, a la desigualdad de oportunidades y de trato, así como a violencia, explotación, estrés y acoso sexual.

                El empleo temporal y a tiempo parcial es especialmente frecuente entre mujeres, jóvenes y personas poco cualificadas que trabajan en el turismo, lo que puede desembocar a menudo en un déficit de trabajo decente, como una cobertura social inadecuada, sueldos bajos y desigualdad en cuanto a los ingresos, además de unas condiciones de trabajo precarias.

                Se necesitan nuevas políticas para aprovechar plenamente el potencial del sector turístico de crear más y mejores puestos de trabajo. Fomentar el avance de la innovación en el turismo para crear empleo y alentar el emprendimiento.

                Congregar a las instituciones educativas, al sector privado, a gobiernos y a socios tecnológicos para revisar los programas educativos y contribuir a crear las cualificaciones necesarias para las oportunidades laborales del futuro, que incluyan las habilidades sociales.

                Reducir aún más la brecha entre las cualificaciones disponibles y las habilidades necesarias en el trabajo, creando oportunidades para recabar una experiencia adecuada en el sector, mediante, por ejemplo, prácticas o becas, junto con una educación y formación especializadas.

                Incorporar el turismo como un sector clave tanto en las agendas nacionales como multilaterales de empleo, educación y creación de habilidades, así como de desarrollo económico en general, resaltando la capacidad del turismo de lograr los objetivos de crear más y mejores puestos de trabajo.

                Al celebrar el Día Mundial del Turismo, reconocemos la capacidad transformadora del turismo; pero es necesario hacer esta transformación de manera integral y transversal en el ser humano, apelar a un turismo donde haya equidad de género, equidad de oportunidades, equidad de condiciones, con el gran reto de preservar los limitados recursos del planeta, los frágiles ecosistemas marino y terrestres, fomentando un Turismo Sostenible e inclusivo, tenemos una oportunidad única, para que toda la comunidad turística mundial reflexione, plante y actúen sobre las bases de un futuro equitativo para todos.

Recuerde: contrate guías profesionales en sus destinos turísticos.

Elizabeth Bocca
Técnico y Guía Superior de Turismo
Presidente Ejecutivo de AGUIP

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