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Temporada 2020: la visión de las salas teatrales

Culminó el primer mes de la temporada, se ha visto mucha gente, y desde este medio hemos realizado varias consultas, tanto a los comerciantes, como a los turistas; pero, consideramos que la palabra de los propietarios de las salas teatrales debía estar presente.

Así fue que dialogamos con tres de ellos: Pablo Sittoni, Eduardo Giordano y Miguel Pardo.

En la pasada edición se publicó la palabra de Sittoni, y en esta oportunidad, las apreciaciones de Giordano.

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Eduardo Giordano manifestó: “El teatro de Carlos Paz ha tenido una baja sustancial en lo que hace al bolsillo de la gente, espectáculos más económicos, se nota en todo el turismo una baja del bolsillo que hay con respecto al teatro y a las compras de regalería, de ropa, algunos otros rubros. Esa merma son el faltante del bolsillo, por sobre todas las cosas la falta del cordobés que no ha venido a Carlos Paz, ahí notamos una baja muy grande, el cordobés que no es turista, que viene a ver teatro y se va. Lo notamos en las boleterías. Se nota una venta mucho menor. Lo demás más o menos bien, no es que estamos mal en general. Hay muchas obras y no hay bolsillo para tantos. Capaz que vemos que la economía de la gente no da para tantos espectáculos. Venir de Córdoba a ver un espectáculo, salir a comer y pagar el peaje, la nafta estamos hablando de entre 5 y 8 mil pesos, la gente no lo tiene, me parece que no lo tiene hoy. Esperemos que se recupere el bolsillo, nosotros participamos de ese bolsillo y hay muchas necesidades anteriores que le comen el bolsillo a la gente.

-¿Ustedes cortaron más o menos boletos que el año pasado?

Bueno, después vienen las obras que funcionan y las que no funcionan. Siempre Flavio ha sido número uno en lo que se refiere a recaudación en plata. Pero así y todo notamos un 30% menos que el año pasado. Vemos que otros teatros más baratos ponen más gente pero en plata es lo mismo. Hablamos de una o dos obras, ya de ahí para abajo se sufre más la falta de caudal de gente y la capacidad del bolsillo.

-¿Esto preocupa a ustedes como empresarios o a Flavio pensando a futuro?, porque luego hay que recuperar toda la inversión…

Pensando en el costo, va a ser difícil, nosotros no podemos permitirnos hacer algo barato en el Luxor, tenemos un piso alto y vamos a seguir con esa temática, espero que el año que viene se recupere el bolsillo de la gente y puedan pagar por un espectáculo como los que venimos proponiendo desde siempre.

Vamos a cumplir diez años con Flavio y queremos hacer los diez años de Stravaganza, es decir que ya estamos en condiciones de decir que el año que viene vuelve Flavio con “Stravaganza 10 años”. Ya estamos pensando como armarla, con qué artistas y cuál será la inversión. Pero la verdad es que no podemos bajar la calidad del espectáculo.

-Febrero viene con otro tipo de público que ustedes conocen bien, menos gente pero con mejor poder adquisitivo, ¿tienen esas expectativas? 

Febrero es más teatral que enero, se viene dando así en los últimos años, porque se van los chicos y viene gente más grande y porque por lo general viene el cordobés que vacaciona mucho afuera en enero y en febrero viene a Carlos Paz a ver teatro y a consumir acá. El tema es la inflación que la estamos sufriendo todos, el precio de los servicios, el cambio impositivo, todo eso se come el bolsillo del turista y después de todo eso queda poco; es decir, queda menos para lo que es tercera, cuarta y quinta necesidad, la gente viene, duerme, come y después piensa en el teatro, en ese marco, el bolsillo no llega a todo.

-Ha habido una serie de discusiones respecto al tema de cuánto vende una obra u otra…

Este es un folclore que la prensa lo consume y que hace a todos los veranos. La realidad es que AADET está dando números y exigió pasar los códigos de una ticketera, que solamente representa una parte de lo que se vende, y nosotros no estamos de acuerdo en pasarle los códigos de la ticketera y que no tomen otros números, nosotros vendemos a sindicatos, boletos sociales, agencias de viajes, convenios con marcas y otros. Imagínate que el Luxor trabaja con 200 agencias de viaje que compran grupales, la semana pasada llegó un grupo de Tucumán, otro de Salta, también de Villa María, que son las mismas agencias que trabajan estudiantiles y después trabajan con jubilados, son agencias que tienen cuenta corriente con el teatro y a esas entradas no las quieren tomar porque dicen que son en negro y son todas mentiras, son entradas que no entran por la ticketera, luego puede pasar que a la ticketera se le caiga el internet y qué haces, salís con papelitos y vendés como era antes, la ticketera toma una parte de la venta, que puede ser el 60, el 70 o el 80%, la otra parte no la toma. Aparte cobra un servicio que es una parte de la entrada. Cuando viene por afuera no pasan por la ticketera, y eso es lo que la gente de AADET no quiere entender, no informamos porque no estamos de acuerdo. Nunca dijimos de irnos, pero no estamos de acuerdo con esto. Aparte estamos engañando a la gente, de 60 espectáculos que hay en Carlos Paz que cuatro o cinco informen, es una realidad que no es justa, hay espectáculos que no son de AADET y no tienen ticketera y están trabajando muy bien. La realidad  es que no es creíble lo de AADET. Ni acá ni en Mar del Plata. Allá hay cien obras y solo informan unas pocas. No representa la realidad.

-Hay idas y vueltas con dos temas, el teatro a la gorra y el conflicto generado por el municipio por obras gratuitas, ¿qué opinión te merece?

En principio, con buena razón están tratando de considerar el trabajo y la industria del teatro como viene siendo, pero creo que si todos trabajáramos a la gorra el año que viene tendríamos espectáculos de menor inversión. Yo no sé si la solución es combatir el espectáculo a la gorra.

-Algunos dicen que es el inicio del artista…

Todo es competencia, y todo está en el mercado, si un espectáculo a la gorra anda, por algo anda; ellos no tienen la culpa, creo que nosotros tendríamos que preocuparnos por traer turismo o gente que tenga mayor poder adquisitivo para poner espectáculos buenos, y lo de la gorra irán debilitándose o no, entonces hay opciones para todos. Ahora que los empresarios salgamos a regalar entradas o 2×1, no estoy de acuerdo, por ahí es una necesidad de los artistas de trabajar con gente en la sala, y se hace un hábito para la gente que en vez de comprar una entrada, espera el momento de la oferta. Pero también es una circunstancia de la crisis que hay. La crisis hace meya a la industria del teatro, debilita a los artistas, a la boletería e induce a proyectar propuestas de menor calidad. Tenemos que pensar de otra manera. Tenemos que ver cómo mejorar el espectáculo y cobrar un precio justo. Este año todo se debilita por la falta de fortaleza en el bolsillo.

-¿Crees que se van a juntar en algún momento para ver cómo trabajan todos para el año que viene o cada uno hará lo que quiere?

Esto es una democracia y cada uno hace lo que quiere.

-Juntarse todos a repensar la plaza también es democrático…

Sí, estaría bueno, juntarnos y encontrarle la vuelta para proteger la industria. Vos hacés una obra y tenés derecho a regalar las entradas, y eso no va a parar nunca. Nosotros cuando termina la temporada tenemos que empezar a pagar los gastos, energía carísima, arreglos de butacas, mantenimientos, y cuando te encontrás con esas cifras, haces un balance de lo que pasó.

Llega marzo y ahí te vas a replantear todo para el año que viene, porque tener una sala y regalar las entradas puede estar bien, pero después tenés que afrontar estos gastos. Hoy cuesta mucho hacer un espectáculo, te estoy hablando en general. Hoy un show como el de Flavio, con toda la energía que necesita, lo que tenemos de sala, con semejante infraestructura, cantidad de empleados, sonido, ropa, plumas; tenemos un costo que nos da un parámetro de cuánto cobrar y a eso lo tenés que adaptar al mercado.

Cuando empezamos con Stravaganza cobrábamos 50 dólares la entrada. Porque todo lo que representan: los vestuarios, las lámparas, las pantallas, la técnica, etcétera; todo va en dólares, y hoy estamos cobrando 15 dólares de promedio, estamos con un ingreso tres veces menor, pero hay que adaptarse al bolsillo de la gente para dar un espectáculo popular. Hacemos teatro popular para que todo el turista pueda venir. Como producto turístico, la industria teatral debería tener un apoyo distinto, no nos damos cuenta que la gente viene por el teatro a Carlos Paz, la propuesta teatral se ha convertido en el primer producto turístico.

-¿Sería un Carlos Paz distinto sin los teatros?

Sacale los teatros y vemos qué queda… No creo que la gente venga a Carlos Paz para ver el Cucú, viene por otras cosas también sin desmerecer las otras bellezas del lugar, los ríos, el lago y todo eso. Fuera de ser un producto turístico, el teatro es un producto de difusión para la Villa que tiene un valor infinito. La difusión que hace el teatro es impagable, la Municipalidad no podría pagar nunca toda la difusión que le hace el teatro, nunca.

-Traer figuras de primer nivel gratuitas mientras los teatros están funcionando ¿cómo les cae?

Es una competencia desleal.

-¿Habría que traerlos en horarios donde no interfieran con los teatros?

Sería como tener una pizzería y que la “muni” salga a repartir pizza gratis al frente de tu negocio en el horario de las comidas; pero bueno, eso fue hace un tiempo y ya no lo han vuelto a hacer. Creo que han entendido el reclamo.

-Pero Flavio tuvo que salir a cruzarlos hace poco

Porque casi se equivocan, pero no lo hicieron.

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